Crudos como borracho después de una fiesta.
Crudos como pasta sin cocer.
Crudivegano cuántico, ese es mi nombre.
Soy el que fui, el que seré y el que jamás soy.
Soy la planta que crece, de la cuál comeréis.
Y su fruto seré yo. Y al comerla, serás tú también.
Y seremos uno con el vacío cuántico.
Con la vacuidad cuántica crudivegana.
Con la madre tierra.
Con el padre fuego.
Con el cuánticum aeternus.
Amén.
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