domingo, 29 de mayo de 2016

CRUDIVEGANO CUÁNTICO

Cruda la papa, el chayote y el betabel.

Crudos como borracho después de una fiesta.

Crudos como pasta sin cocer.

Crudivegano cuántico, ese es mi nombre.

Soy el que fui, el que seré y el que jamás soy.

Soy la planta que crece, de la cuál comeréis.

Y su fruto seré yo. Y al comerla, serás tú también.

Y seremos uno con el vacío cuántico. 

Con la vacuidad cuántica crudivegana. 

Con la madre tierra.

Con el padre fuego.

Con el cuánticum aeternus.

Amén.

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